Quizás lo único reprochable sea que el personaje de Brenda, siempre extraordinaria la actriz Rachel Griffiths, no aparezca hasta mediada la temporada, y ciertamente se nota, eso si, sus apariciones y el juego que da en el spint final, es para quitarse el sombrero. En resumidas cuentas una temporada fría que te revuelve las entrañas en más de un episodio (a mi me afectaron varios especialmente, no sabría explicarlo), introspectiva, tratando ese tema que quizás sea el que lleve la raza humana más pegado en la frente: la rutina y el equilibrio creado ante la evidencia de una decadencia sentimental y personal, esto se ve también en la complicada relación entre Keith y David, donde nuevamente Michael C. Hall deja claro que es fabuloso, su final de temporada, al igual que el del personaje de Rico (Freddy Rodríguez) es tremendo, no hay palabras. "Six Feet Under" abre un abanico muy frío para la cuarta temporada (aunque igualmente interesante) simplemente porque los personajes parecen más perdidos que nunca, más desesperados por encontrar ese equilibrio que aquí se expone pero esta vez de manera verdadera, pues no les será fácil creo pensar. La capacidad de sorpresa y mi admiración para esta serie se vuelven a hacer realidad, creo que eso es lo importante. Una tercera temporada que NO tiene altibajos, simplemente se desvía hacia caminos nuevos, igualmente interesantes, caminos que hay que pasar para comprender un poquito más la vida humana. No tiene desperdicio, hasta puede que inconscientemente (aunque siga predicando que la segunda temporada fue la más redonda) esta temporada sea la que más me ha afectado anímica y personalmente. Seguiremos ahora con la cuarta, veremos, por lo que m han dicho, ahora le toca el turno al tema sexual...je.viernes, 31 de julio de 2009
"Six Feet Under" Temporada 3: La Falsa Estabilidad
Quizás lo único reprochable sea que el personaje de Brenda, siempre extraordinaria la actriz Rachel Griffiths, no aparezca hasta mediada la temporada, y ciertamente se nota, eso si, sus apariciones y el juego que da en el spint final, es para quitarse el sombrero. En resumidas cuentas una temporada fría que te revuelve las entrañas en más de un episodio (a mi me afectaron varios especialmente, no sabría explicarlo), introspectiva, tratando ese tema que quizás sea el que lleve la raza humana más pegado en la frente: la rutina y el equilibrio creado ante la evidencia de una decadencia sentimental y personal, esto se ve también en la complicada relación entre Keith y David, donde nuevamente Michael C. Hall deja claro que es fabuloso, su final de temporada, al igual que el del personaje de Rico (Freddy Rodríguez) es tremendo, no hay palabras. "Six Feet Under" abre un abanico muy frío para la cuarta temporada (aunque igualmente interesante) simplemente porque los personajes parecen más perdidos que nunca, más desesperados por encontrar ese equilibrio que aquí se expone pero esta vez de manera verdadera, pues no les será fácil creo pensar. La capacidad de sorpresa y mi admiración para esta serie se vuelven a hacer realidad, creo que eso es lo importante. Una tercera temporada que NO tiene altibajos, simplemente se desvía hacia caminos nuevos, igualmente interesantes, caminos que hay que pasar para comprender un poquito más la vida humana. No tiene desperdicio, hasta puede que inconscientemente (aunque siga predicando que la segunda temporada fue la más redonda) esta temporada sea la que más me ha afectado anímica y personalmente. Seguiremos ahora con la cuarta, veremos, por lo que m han dicho, ahora le toca el turno al tema sexual...je.
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